Tulum Country Club: El secreto mejor guardado de la Riviera Maya

La historia de Tulum se puede mirar a través de la visión del desarrollo de Bahia Principe y su evolución, hasta culminar con la creación de Tulum Country Club..

REAL ESTATE MARKET: 05 MARZO 2021 By GISSELLE MORÁN

Con la gran visión que siempre caracterizó a Don Pablo Piñero, (Fundador de Grupo Piñero) hace poco más de 20 años se propuso crear el mejor destino turístico, residencial y de golf, siendo uno de los principales impulsores de la Riviera Maya, idealizando un destino con un gran potencial económico, bajo los más altos valores a través de su legado familiar que ha trascendido hasta el día de hoy.

En plática con Real Estate Market & Lifestyle, Álvaro Moya Corral, director general de Bahia Principe Residences & Golf / Tulum Country Club, expuso la historia, la visión, el desarrollo y los nuevos proyectos que han sido la piedra angular del concepto más importante en Tulum.

Gisselle Morán (GM): Platícanos sobre la historia del grupo.

Álvaro Moya Corral (AMC): Nacimos de una compañía de turoperación en España, de ahí fuimos creciendo hasta convertirnos en el grupo más importante en Tulum. Tenemos el liderazgo por número de empleados y habitaciones hoteleras.

Al año 2020 llegamos convertidos en un grupo hotelero internacional, con más de 14 mil cuartos, 26 hoteles, más de 15 mil colaboradores a nivel internacional, con dos complejos residenciales en el Caribe y cuatro campos de golf a nivel mundial.

El corporativo tiene más de 40 años de existencia, fue fundado por Don Pablo Piñero, quien falleció hace dos años, y dejó sólidos valores en la compañía. Grupo Piñero está conformado por más de 45 empresas.

Los últimos años han sido de gran crecimiento, incluso en medio de la pandemia. Hace un par de meses, reinauguramos Bahia Principe Grand Tulum, el hotel con el que se inició este proyecto en este destino hace dos décadas, y que, con una inversión de 40 millones de dólares, tuvo una remodelación total.

¿Cuántas divisiones tiene la compañía en México?

Contamos con dos divisiones: La hotelera, así como la relacionada con el campo de golf, y lo que es la división inmobiliaria. La división de golf, en cuanto a gestión y dirección, va muy de la mano.

¿Cómo está el avance del proyecto?

Como destino, el proyecto general de Bahia Principe está integrado por 600 hectáreas; la parte hotelera nos aporta sinergias muy valiosas, pero se maneja de manera independiente. En lo que respecta al residencial, tenemos prácticamente vendido entre el 60 y 70% del proyecto.

¿Cuál es la importancia del golf dentro del proyecto?

Es muy importante para el grupo, pero también para el destino. Apostamos por un campo de golf en un sitio que no figuraba en el mapa hace muchos años y hoy Tulum es el sitio más trendy, compitiendo con Ibiza, Mikonos o Miami.

Desde principios de 2020 tenemos el aval de la PGA (Professional Golfers’ Association of America). Somos el único campo de golf en Latinoamérica al que la PGA le ha otorgado esta distinción, lo que nos permitió incluso cambiar nuestro nombre a PGA Riviera Maya Golf Course.

Hablando de PGA Riviera May Golf Course, tenemos el mejor campo de toda la zona, esto, dicho por toda la gente que viene a jugar; profesionales y amateurs, coinciden en lo mismo. Se compone de 27 hoyos: 18 hoyos par 73 que comprenden el campo profesional, y nueve hoyos par 3 del campo ejecutivo. Un drive range, chipping y putting green que se fusionan con los magníficos paisajes de la selva maya mexicana. Todo lo anterior, resultado del diseño del afamado arquitecto Robert Trent Jones II.

¿Qué aporta el golf al municipio de Tulum?

A diferencia de municipios vecinos, como Solidaridad, en Playa del Carmen; o Benito Juárez, en Cancún, somos el único campo de golf en Tulum, por lo queremos posicionarlo como un activo del municipio y que éste se sienta orgulloso de tener un campo PGA.

¿Cuál es el proyecto en turno más relevante del grupo?

El grupo es muy dinámico y tenemos muchos proyectos en puerta, pero, sin duda, el lanzamiento de Tulum Country Club (TCC) es el más relevante hoy en día, convirtiéndose en el más ambicioso de la zona.

Somos un concepto residencial con un mercado mixto entre nacionales y extranjeros, de niveles entre mediano alto y muy alto. Adquirir y/o desarrollar productos inmobiliarios dentro de una urbanización como Tulum Country Club es una oportunidad de inversión muy atractiva y siempre segura.

Es importante señalar que un country club ofrece diferentes ventajas, por ejemplo: Eleva el valor percibido a través de la asociación con exclusividad; detona la venta de propiedades de manera exponencial e incrementa el valor de estas; crea comunidad y actividad; genera un sentido de pertenencia; entre otras.

¿Cómo conceptualizar a Tulum Country Club?

Tulum Country Club será el diferenciador total en Tulum. Será el contraste entre un apartamento o contar con un estilo de vida. El proyecto es muy grande, es muy orgánico. Tenemos espacio para 500 familias o socios en una primera etapa.

¿Cómo visualizas a Tulum Country Club?

Aparte de la belleza, queremos que TCC sea arquitectónicamente muy atractivo. Queremos inyectarle la mejor tecnología, que te sientas como si estuvieras prácticamente en Manhattan, en Japón, en el primer mundo, pero conservando la belleza, tranquilidad, naturaleza, entre otras bondades, que no encuentras en esas grandes urbes.

Háblanos del diferenciador del proyecto, ya que mucha gente va a estar buscando hacer home office y homeschooling.

Lo primero que veo es que ante la vida hay que adaptarse. Esto es una cuestión clave y es entender en dónde estás. En medio de esta crisis hay que ser muy creativo. Al venir de un ámbito financiero, sé que toda la parte sustentable y sostenible tiene una lógica, ahora, si implementas muchos de estos desarrollos tecnológicos en un producto, resultan un aliciente. La clave es poder dotar al producto de todos estos servicios, y la conectividad es una clave importante. Ante ello, estamos por contar con infraestructura de fibra óptica y tecnología 5G.

Con la pandemia, el home office vino para quedarse. Es un cambio total que se nos vino a corto plazo, no obstante, no nos toma por sorpresa; es un concepto que ya teníamos contemplado. Desde hace más de un año, hemos estado explorando las diferentes alternativas tecnológicas. Lo nuestro es un modelo urbanístico planeado, no la improvisación, por lo que ya habíamos detectado esta tendencia y la tenemos considerada.

¿Qué importancia tiene la sustentabilidad?

Es uno de nuestros objetivos primordiales. Lo vemos como prioritario. Para ello, impulsaremos una fundación ecológica propia. Se trata de uno de nuestros mayores activos, donde queremos ir creciendo de manera orgánica, ya que nuestro proyecto es el que tiene mayor reserva de selva en la zona.

Por ejemplo, hay muchísimas cosas a favor del Tulum Country Club. Todo el sistema de agua es reciclable y cuenta con un uso natural. A través de la utilización de sistemas, procuramos el uso responsable de los recursos –el agua y la energía–, y en la medida de lo posible, su autogeneración. Una consciencia auténtica que no daña el entorno y que, por el contrario, intenta regenerar ecosistemas. Nosotros protegemos más del 40% del espacio para poder construir, lo que significa más del doble que lo que se hace en Tulum.

¿En qué proporción y con qué medidas se cuida al entorno?

Buscamos que no se limpie todo el terreno, ya que nosotros no somos tan caros como deberíamos de ser. Hay una parte en la que obligamos a los propietarios a que no talen; es parte de nuestra filosofía, pero a la larga pensamos que será benéfica. No es extraño cruzarse con venados, coatíes, toda especie de aves, iguanas, y muchos otros animales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *